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viernes, 7 de junio de 2013

DISCULPE SEÑOR

Fernando, uno de los asiduos lectores de este blog, nos ha remitido esta canción molesta para estos tiempos molestos. Nos anima a escucharla a corazón abierto.

jueves, 6 de junio de 2013

LOS MECANISMOS DE DEFENSA: LA INTROYECCIÓN


Los mecanismos de defensa son las estrategias psicológicas inconscientes e involuntarias que los seres humanos utilizamos como respuesta a un acontecimiento interno o externo intenso, estresante, que produce angustia. La persona se siente amenazada y reacciona para tratar de mantener el equilibrio. Con ello se trata de minimizar las consecuencias dolorosas de ese hecho. El propósito de los mecanismos de defensa del yo es proteger a la persona de la ansiedad o de sanciones sociales y/o para proporcionar un refugio frente a una situación a la que uno no puede hacer frente por el momento.

En general todos los mecanismos de defensa, que utilizamos desde la infancia, nos hablan de problemas ocultos, problemas sin resolver que merecen nuestra atención y consideración.

Los mecanismos de defensa alivian la ansiedad pero lo hacen negando o distorsionando la realidad. No la afrontan cara a cara. Le dan la espalda.

¿Cómo reacciono ante un acontecimiento estresante que me provoca angustia?.

20.- La introyección

La introyección es un mecanismo de defensa neurótico mediante el cual incorporamos dentro de nosotros mismos, patrones, actitudes, modos de actuar y de pensar que no son verdaderamente nuestros.

En la introyección en realidad no hay límite entre nosotros y el resto del mundo: está escoriado hacia dentro de nosotros mismos que casi no queda nada nuestro.

Cuando el introyector dice "yo pienso" generalmente quiere decir "ellos piensan".

Las influencias externas son engullidas sin hacer la necesaria crítica y selección, de acuerdo a sus necesidades personales. El sujeto sufre un verdadero empacho de mandatos, órdenes, influencias, prohibiciones, decálogos, etc., incuestionables, que cumplen en sí una función parasitaria pero que el sujeto asume erróneamente como propios, como normas y valores morales. "Haz esto", "No hagas esto", "No debes", "Deberías", “No vayas a “, “vete a..” etc.

Los introyectos impiden el libre flujo de los impulsos y la satisfacción de las necesidades: no seas agresivo, no te fijes en la vecina, es mejor ir virgen al matrimonio, a tu padre no se le contesta, al profesor no se le refuta, no se le dice eso...bla, bla, bla. Importante: detrás de todo introyecto hay figuras relevantes para nosotros que nos hacen perder u orillar nuestra propia personalidad.

La frase de este mecanismo es: "Debo pensarlo o hacerlo así como me dicen o está escrito”.

“El introyector hace lo que los demás quieren que haga.

El proyector les hace a los demás lo que él acusa a los demás de hacerle a él.

El retroflector se hace a si mismo lo que le gustaría hacerle a otros”.

Fritz Perls.

Amigo bloguero, te animamos a que escribas en “comentarios” alguna experiencia tuya o conocida por ti de este mecanismo de la introyección.


La redacción del blog

miércoles, 5 de junio de 2013

EL CAFÉ PENDIENTE


"Entramos en un pequeño café, pedimos y nos sentamos en una mesa. Luego

entran dos personas.:

- Cinco cafés. Dos son para nosotros y tres "pendientes".

Pagan los cinco cafés, beben sus dos cafés y se van. Pregunto:

- ¿Cuáles son esos “cafés pendientes”?

Me dicen:

- Espera y verás.

Después de un tiempo, vienen tres abogados y piden siete cafés:

- Tres son para nosotros, y cuatro “pendientes”.

Pagan por siete, se toman los tres y se marchan. Después un joven pide dos

cafés, bebe sólo uno, pero paga los dos. Estamos sentados y, de repente,

aparece un hombre vestido muy pobre y pregunta en voz baja:

- ¿Tienen algún "café pendiente"?


Este tipo de SOLIDARIDAD, por primera vez apareció en Nápoles. La gente paga anticipadamente el café a alguien que no puede permitirse el lujo de una taza de café caliente. Esa costumbre ya ha salido de las fronteras de Italia y se ha extendido a muchas ciudades de todo el mundo.

En el café del mercado central de Salamanca esto YA SE HACE, EN LAS TRES J.

Esta iniciativa nos ha remitido una amiga salmantina, Inés. Gracias por ello.

A base de pequeños gestos nos vamos todos humanizando

martes, 4 de junio de 2013

CONVERSACIONES CON MI MENTE


EL CORO DE GATOS


Era un gato muy fino y elegante. Aseguraba el docto e iletrado minino que la madre naturaleza le había dotado con la más excelsa de las orejas musicales y por ello decidió crear el más brillante coro de gatos que se hubiera visto jamás. Como él era felino riguroso y metódico, organizó el debido proceso de selección de voces gatunas para elegir a las más expertas y líricas entre candidatos de todas la edades y condición. El inteligente gato los fue escuchando uno por uno, con interés, dedicación y paciencia.

-¡Oh Gran Gato! –Se presentó el primero.- ¡Qué gran idea la tuya al crear este coro! ¡Qué mente tan inteligente y lúcida! Para mí sería un gran honor pertenecer a esta familia musical que tan sabiamente has creado y diriges.

-¡Miau, qué bella voz! –Respondió el sabio gato.- Tú darás lustre y prestigio a mi coro. ¡Bienvenido!

-¡Gran Gato, Director Emérito y genio de la música! Tú que en verdad conoces los bemoles que caben en un sostenido, otorgas bajo tu batuta un nuevo sentido al arte. ¡Deja que forme parte de este maravilloso coro!

-¡Miau, miau, miau! ¡Qué extraordinario cantante! Tú voz merece ser la primera entre mis tenores.

-Gato director, -protestó de pronto uno de los gatos de la última fila- estas no son maneras de elegir a tus cantantes. ¡No les estás oyendo cantar y encima mezclas sopranos con bajos!

-¡Por mis hermosos bigotes! ¿Quién se atreve a decir eso?

-Yo. –El aludido salió de la fila y se encaró con el gato director.- Conozco la música. He cantado en varios coros y…

-¡Calla ignorante! Tú mejor no cantes que desafinas.

-Pero si no me has oído cantar. ¡Sólo estamos hablando!

-¡Por los barbas del Supremo Gato, vete de mi coro, gato tonto! No quiero ignorantes que estropeen la divina música que vamos a crear.

Se fue el disidente y quedaron los demás gatos, felinos de voces celestiales, a decir de su exquisito director que, mientras se adormecía con las dulces zalamerías de sus pupilos, logró crear el coro más famoso del lugar por sus chirriantes y desafinadas melodías. Decían las críticas que era hilarante oírles cantar, aunque no se les pudiera soportar durante mucho rato. “Cretinos”, ronroneaba el gato director cuando las leía, “qué sabrán estos de música y del dulce efecto que la adulación bien entonada produce en mis tiernos oiditos”

Y es que a veces los gatos directores son como aquellas personas débiles e inseguras que curan su complejo de inferioridad rodeándose de maestros cantores de la adulación.

Mª José

lunes, 3 de junio de 2013

"MASDECIENCABALLOSSUELTOS", RAUL RODRÍGUEZ

Raúl Rodríguez
Raúl Rodríguez, escribe para todos los que buscan la sabiduría y la bondad


Este blog fue invitado al acto de presentación del último libro de Raúl Rodríguez, “MasdeciencaballosSueltos”, Editado por lluvia.caballo.com, escritor leonés, nacido en la localidad de Villeza. Su hermano Juan, presentador original del acto, colaborador de este blog, nos habló de que su pueblo es una mezcla de “belleza y vileza”. Suena bien la gente que tiene integrados los contrarios, los opuestos en su ser, las grandezas y las miserias.

La presentación fue en el pequeño anfiteatro situado junto al edificio de San Marcos, en la ciudad de León. El frío no invitó a una presencia excesiva. El acto resultó jugoso y entrañable.

Raúl es de esas personas que trasmiten la serenidad del que ha luchado-dudado-amado-sufrido una larga noche y no ha sido vencido. La profundidad del que mira sobre todo hacia los adentros y manifiesta un cierto desdén por las cosas externas que a los demás nos tienen enredados y entretenidos. La delgadez física y austera, rayando la anemia, del que necesita pocas cosas para vivir, para ser feliz; una especie de ermitaño de la sobriedad. La soledad sonora del que sabiendo estar solo, goza del estar acompañado. La libertad del que habiéndolo perdido todo, no aspira a ganar nada, porque la vida le ha regalado todo lo que necesita y su empeño no es otro que devolver graciablemente lo mucho recibido. La sabiduría del que ha dedicado miles de horas al silencio y a alumbrar los saberes negados y ocultos a la mayor parte de los humanos. En sus canas, en sus arrugas y en sus manos parecen escritos los rostros de una cierta terquedad, una manifiesta osadía y una certeza no disimulada de haber tropezado más de un puñado de veces en la misma piedra.

Déjanos a nuestros internautas con el eco de algunas de sus palabras en el acto de presentación:

Tres hermanos: Juan, Raúl, Elena
“Si tú quieres la vida puede ser un milagro, este es el mensaje de este libro que pongo entre tus manos. Si tu amas, todo, todo lo que hagas es ya un milagro.

Un día me liberé de mi mismo, fue aquel en que decidí dejarlo todo y decirle a la vida: me pongo en tus manos, dame todo lo que necesite. Ahora trato de devolverle lo mucho que me ha dado.

Somos un espíritu divino viajando, danzando en la materia. La ciencia sigue negando la transcendencia, por eso está anclada en el pasado. En nuestro planeta hay cientos, miles de Jesús de Nazaret. No hace falta que El vuelva. Para continuar su labor de humanidad estamos nosotros.

El misticismo es la parte más auténtica de todas las religiones: es vivir la religión desde el corazón. Las otras cosas no me interesan. Las religiones tienen las manos manchadas, se han puesto al servicio de los intereses de los grandes. Estamos convocados a una única religión, más allá de que seamos creyentes, ateos o agnósticos, porque Dios – o el nombre que cada uno quiera darle- está en el corazón de todas las cosas. Lo digamos o no.

Hay dimensiones que desconocemos, pero todas las galaxias, todos los planetas están llenos de vida, de una vida que no conocemos. Por eso la muerte no existe. Existen otros planos más grandiosos, más hermosos. He tenido varios sueños con mi madre fallecida. En uno de ellos. me decía: “tú no puedes imaginar cómo es esto de hermoso, de bello”.

Estamos urgidos a construir un mundo entre todos…”

Raúl y su padre
Sean estas unas pinceladas de lo mucho y bueno que hay en este libro y en la persona de Raúl Rodríguez, un místico ateo de nuestros días. Ha sido una alegría haber estado presente en esta presentación.

La redacción del blog

domingo, 2 de junio de 2013

EL RINCÓN DEL PSIQUIATRA


¿Podemos cambiar?


Jorge Bucay, en su bello libro “Déjame que te cuente...” relata una historia que puede ilustrar por qué nos resistimos al cambio. Dice así: Cuando de pequeño contemplaba a los elefantes que acudían formando parte de un circo a su pueblo, nunca entendió por qué el elefante seguía atado a una estaca pequeña y no se escapaba. Es un animal- pensaba – que pude arrancar de cuajo un gran árbol y sin embargo se queda quieto atado con una gruesa cadena a una pequeña estaca. Las explicaciones que le dieron fueron muy diferentes: será porque se encuentra cómodo o porque está amaestrado ( entonces, ¿ por qué atarlo pensaba el niño?). Hasta que un día un viejo empleado del circo le dijo: “ Mira el elefante no intenta huir, ni protesta por estár atado, porque desde pequeño ha estado así; cuando era bebé posiblemente intentó en varias ocasiones escaparse y solamente consiguió hacerse una herida con la cadena y enfadar a su dueño; ahora que es adulto ya ni se plantea la posibilidad de ser libre”.

Pienso que posiblemente al ser humano le ocurra algo parecido: nuestra forma de ser (amable, envidiosa, agresiva, etc.) es como una segunda estructura que conforma a la persona e incluso a veces se ha pensado cambiar esos rasgos más negativos de la personalidad, pero como se fracasó en un principio (como le ocurría al elefante) no se intenta de nuevo.

Lo que nos impide cambiar

Solamente los “dioses” son inmutables, pues tienen a la plenitud. Por el contrario, el ser humano es esencialmente cambio y en él es donde encuentra el camino del progreso y de la perfección; sobre todo el cambio más estructural nos lleva a “crecer psicológicamente” y a posibilitar el desarrollo completo de todas las facultades. Es cierto que todo cambio supone posibilidad de éxito, pero también está impregnado de la sombra de fracaso; la decisión pues se columpia entre ser o no ser, pero siempre es una ventana abierta a la esperanza, a las posibilidades de pasar de un “menos” a un “ más”.

No obstante, ante la encrucijada del cambio personal el ser humano puede quedarse atrapado y estático, sumido en la indecisión, por muy diversas razones. He aquí las más frecuentes: miedo a lo nuevo, por autosuficiencia, por la seguridad de lo conocido, por poner la solución en un “ser superior” o por un gran sentimiento de minusvalía.

Considero que toda persona, tiene capacidad para ir modificando su actitud ante la vida e ir modificando los aspectos de su personalidad que más le provocan rechazo o malestar. Nos sorprenderíamos, a veces, constatar que un pequeño cambio, como el efecto mariposa, provoca una transformación en uno mismo y en los que nos rodean. Querido lector, te invito a que hagas la prueba y lo compruebes por ti mismo.


Alejandro Rocamora Bonilla
Psiquiatra

sábado, 1 de junio de 2013

LA ESCRIBANA DEL REINO



- Educar en valores –


Cada vez que escucho esta expresión me echo a temblar.

¿Qué significa exactamente? ¿No estamos siempre educando en valores de alguna forma? ¿A cuáles nos estamos refiriendo? ¿Quién determina estos valores y con qué finalidad?

Generación tras generación hemos sido adoctrinados con los valores de la época en la que nos tocó estudiar y desarrollar nuestra personalidad. Según ellos, hemos adquirido unas habilidades, disimulado otras y ocultado algunas. Nos hemos convertido en lo que somos y hemos construido esta sociedad que, dicho sea de paso, a pocos convence.

Gracias a esos “valores” que envolvieron a los adultos que hoy dirigen nuestro mundo se han agrandado las diferencias sociales, triunfan los que más tienen, se adora a ídolos de barro que ni siquiera nos miran, apostamos al juego lo que no ganamos trabajando y somos aficionados a la vida fácil, cómoda y sin compromiso. La competitividad y el victimismo han seleccionado a los mejores. El “todo vale para alcanzar objetivos” se da por supuesto, y las personas se cosifican para evitar mayores sufrimientos (hiere menos hablar de cifras). En fin, una sociedad de valores.

Por eso estos días no dejo de dar vueltas a la tan repetida y recurrente frasecilla. ¿Significará educar en valores reforzar los que ya estamos empezando a cuestionar? ¿significará, por el contrario, escuchar a los que propugnan un profundo cambio personal y social, hasta ahora ridiculizados? ¿Sería posible tal cambio? ¿Desde dónde hablamos de “educar” y desde qué “valores” nos posicionamos?

Lo dicho: me echo a temblar.

M.E.Valbuena