¿Qué te hace llorar o te emociona?
Soy una mujer fuerte a la que la vida golpeó desde pequeña, por eso creo que me cuesta emocionarme, llorar.
También colaboras con los transeúntes. ¿Qué ves en sus ojos?
Una soledad grande, muy grande. La calle es muy dura, muy dura.. No saber dónde vas a ir, dónde vas a dormir. “A lo mejor yo en su lugar...”. En casa tengo dos habitaciones libres y verlas libres, cuando hay tanta necesidad me hace sentirme mal, por eso de vez en cuando llevo gente a casa, gente que no tiene donde ir... No, a esa gente no la tengo miedo, aunque es cierto que he sufrido algunas decepciones, que han sido duras. He recibido calumnias e insidias que no esperaba en algún caso. Pero remonto enseguida.
¿Desde donde miras la realidad?
Cuando delante de mi tengo a una persona necesitada pienso desde el corazón, no sé pensar desde la cabeza.
¿Cómo te sientes en tu voluntariado en el Teléfono de la Esperanza?
Contenta de prestar un servicio desinteresado y tratar de alegrar la vida a alguien.
¿Qué te gustaría que se dijese de ti, Sagrario?
Hizo el bien. Pero cuidado: las cosas hay que hacerlas de tejas para arriba, sin esperar nada, sin interés ninguno.
¿Qué te mueve a levantarte cada día?
Intentar hacer algo por los demás.
¿Qué les pides a los orientadores del Teléfono de la Esperanza?
Que amen su labor y su trabajo. También respeto, cercanía, amor por el que sufre.
Tu epitafio:
Pasó por la vida haciendo el bien.
El día 19 de enero, a las 6 de la tarde, cuando recibía la cruz de oro al trabajo bien realizado, sus palabras eran llenas de temor y de temblor – “’ ¡a quién se le ocurrido meterme en este lío!” – su agradecimiento y su premio lo compartió son su esposo, su familia, con el Servicio Social Misionero y con todas las personas que la han ayudado y dejó para todos los asistentes una gran verdad. “EL VOUNTARIO SIEMPRE RECIBE MAS DE LO QUE DA”.
Recogemos también algunas palabras que le dedicó Margarita Alonso Sangregorio:
“Nosotros tenemos un motivo de alegría y reconocimiento en la persona de Sagrario Riaño: pues Sagrario representa plenamente el sentimiento, la actitud y el comportamiento de solidaridad y altruismo que fundamentan la acción voluntaria.
Y lo representa de forma permanente, constante. En Sagrario, ser voluntaria en proyectos de acción social y de ayuda a otros no representa trabajar desde un compromiso temporal, sino que en ella, ser voluntaria es una opción vital, es un estilo de vida. Me atrevo a decir, que ser voluntaria es su Carisma, pues es voluntaria por elección y por vocación”.
Este blog humildemente se quita el sombrero ante persona tan bondosa y entregada, tanto que al día le hacen horas para hacer el bien.
