Tablón de anuncios

viernes, 7 de mayo de 2010

LO MAS IMPORTANTE: QUE SEAN BUENA GENTE


Dedicado a los padres…
Articulo de Leopoldo Abadía. La foto es del propio autor.
Leopoldo Abadía (autor de "La crisis Ninja") dice en su artículo:

Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos. Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que "Dios les coja confesados".
Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo, pero me parece que no tiene que ver con su preocupación. En muchas conferencias, se levanta una señora (esto es pregunta de señoras) y dice esa frase que me a mí me hace tanta gracia: "¿qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?" Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir "¿qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?"

Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido: "¡y a mí, ¿qué me importa?!" Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco.

Yo era hijo único. Ahora, cuando me reúno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1 a 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64.
Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho.

Pero ¿qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron:

1. La guerra civil española
2. La segunda guerra mundial
3. Las dos bombas atómicas
4. Corea
5. Vietnam
6. Los Balcanes
7. Afganistán
8. Irak
9. Internet
10. La globalización

Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro. ¿Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? ¡Si no se lo podían imaginar!

Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.

Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo.

A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor que me ha escrito y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales,.Lo que por ahí se llama "buena gente".

Porque si son buena gente harán un mundo bueno. Y harán negocios sanos. Y, si son capitalistas, demostrarán con sus hechos que el capitalismo es sano. (Si son mala gente, demostrarán con sus hechos que el capitalismo es sano, pero que ellos son unos sinvergüenzas.)
Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación: que sepan distinguir el bien del mal, que no digan que todo vale, que piensen en los demás, que sean generosos.En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran.

Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho más qué hijos íbamos a dejar a este mundo.

A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar. Y volví a darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas.

Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de Historia de mi pueblo (por aquello de pensar en grande) o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas.
Pero lo fundamental es lo otro: los padres. Ya sé que todos tienen mucho trabajo, que las cosas ya no son como antes, que el padre y la madre llegan cansados a casa, que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva, que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado. Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA.

P.S.
1. No he hablado de los nietos, porque para eso tienen a sus padres.
2. Yo, con mis nietos, a merendar y a decir tonterías y a reírnos, y a contarles las notas que sacaba su padre cuando era pequeño.
3. Y así, además de divertirme, quizá también ayudo a formarles.

jueves, 6 de mayo de 2010

APAGA LA TELE ENCIENDE EL CEREBRO

Precioso lema:

"apaga la tele, enciende el cerebro"

es tanto como decir:

piensa,

eres libre,

no te dejes embaucar,

escucha,

actúa,

la fuerza está en ti,

tienes cerebro,

utilízalo.


A la entrada del Parque de La Candamia, en León, los grafiteros han encontrado paredes amplias donde presentar sus obras. En medio de sus grafitis, ésta pintada inteligente que el hoy el blog del T.E. quiero compartir contigo.

martes, 4 de mayo de 2010

ESTAMOS PERDIENDO EL SENTIDO COMUN Y ALGO MAS....

Escenario: Tienes que hacer un viaje en avión.
Año 1975: Te dan de comer, de beber y los periódicos que quieras. Todo servido por azafatas espectaculares.
Año 2010: Entras en el avión abrochándote el cinturón de los pantalones que te han hecho quitar para pasar el control, te sientan en una butaca en la que si respiras profundo le metes el codo en el ojo al de al lado y si tienes sed el azafato te ofrece una carta con cuatro latas a precio de oro. Si protestas, cuando aterrizas te meten el dedo por el culo para ver si llevas drogas.

Escenario: Manolo tiene pensado ir al bosque después de clase. Al entrar al colegio le enseña una navaja a Pancho con la que pretende hacer un tirachinas.
Año 1975: El subdirector lo ve y le pregunta donde la ha comprado. Le enseña la suya, que es antigua, pero mejor.
Año 2010: La escuela se cierra. Llaman a la policía, que se lleva a Manolo al reformatorio. Antena 3 y Tele cinco presentan los informativos de las 15:00 desde la puerta del colegio.


Escenario: Disciplina escolar
Año 1975: Haces una putada en clase. El profesor te mete dos hostias. Al llegar a casa tu padre te arrea otras dos.
Año 2010: Haces una putada. El profesor te pide disculpas. Tu padre le monta un pollo al profesor y a ti te compra una moto para el disgusto.

Escenario: Fran y Marcos se reparten unos puñetazos después de clase.
Año 1975: Los compañeros los animan, Marcos gana. Se dan la mano y terminan siendo colegas.
Año 2010: La escuela se cierra, Tele cinco proclama el mes antiviolencia escolar. El periódico 20 minutos dedica cinco columnas al asunto y Antena 3 aposta de nuevo a Matías Prats en pleno temporal frente a la puerta del colegio para presentar el telediario.

Escenario: Luis rompe el cristal de un coche en el barrio; su padre saca el cinturón y le pega unos buenos latigazos con él.
Año 1975: Luis tiene más cuidado la próxima vez, crece normalmente, va a la universidad y se convierte en un hombre de negocios con éxito.
Año 2010: Arrestan al padre de Luis por maltrato a menores. Sin la figura paterna, Luis se une a una banda. Los psicólogos convencen a su hermana de que el padre abusaba de ella y lo mantienen en la cárcel de por vida. La madre de Luis se enrolla con el psicólogo. Mercedes Milá abre la final de Gran Hermano con un discurso relativo a la noticia.

Escenario: Juan se cae mientras echaba una carrera y se araña en la rodilla. Su profesora, María, se lo encuentra llorando al borde del camino. María lo abraza para confortarlo.
Año 1975: Al poco rato, Juan se siente mejor y sigue jugando.
Año 2010: María es acusada de perversión de menores y se va al paro. Se enfrenta a tres años de cárcel. Juan se pasa cinco años de terapia en terapia. Sus padres demandan al colegio por negligencia y a la profesora por trauma emocional, ganando ambos juicios. María, en paro y endeudada, se suicida tirándose de un edificio. Cuando aterriza, lo hace encima de un coche y también rompe una maceta. El dueño del coche y el dueño de la planta demandan a los herederos de María por destrucción de la propiedad. Ganan. Tele cinco y Antena 3 producen juntos la película y definitivamente el plató de los informativos ya queda emplazado en medio de la calle.

Escenario: El fin de las vacaciones.
Año 1975: Después de chuparse una caravana del copón con toda la familia metida en un seiscientos tras un mes de vacaciones en un apartamento cochambroso de la costa, se terminan las vacaciones. Al día siguiente se trabaja y no pasa nada.
Año 2010: Después de volver de Cancún, en un viaje todo pagado, la gente sufre trastornos del sueño, depresión y amenorrea.


Conclusión: Nos hemos vuelto gilipollas.

lunes, 3 de mayo de 2010

PAPALAGUINDA

PAPA- LA- GUINDA


Este cuento, historia o leyenda, recuerdo que me lo relató uno de mis hermanos mayores, cuando yo era un niño, concretamente, creo, cuando estaban construyendo el Paseo de Papalaguinda. Me lo leyó de un libro que tenía, que se titulaba Historias y Leyendas.
Paso a relatarlo.
Sobre el siglo X, el Rey de León tenía por costumbre visitar al abad de un monasterio que se encontraba, según dicen, ubicado donde actualmente se encuentra la Iglesia de San Claudio.
En uno de esos días en que el Rey fue a visitar al abad, llevó consigo a su hijo el principe, y, por el camino que iba al monasterio había una mujer campesina vendiendo guindas, al verla el Príncipe le dijo a su padre que quería unas pocas guindas, el rey mandó para la comitiva y se las compró.
Pero, el Rey acordó con su hijo, que no se las daba todas, por precaución de que se las comiese muy seguidas y le hicieran daño, que cada vez que quisiera una se la pidiese.
Continuaron camino del monasterio y de vez en cuando el principe le pedía una, “papá, la guinda”. Así todo el camino.
Una vez en el monasterio, el rey y el abad se pusieron a charlar, pero el Príncipe cada poco les interrumpía y decía, “papá, la guinda”. El abad sorprendido por las interrupciones, pues no entendía lo que decía, le preguntó al rey que era lo que quería. El rey le relató lo sucedido cuando iban de camino al monasterio.
Depués de aclarado, el abad se hechó a reir y le hizo tanta gracia, que le dijo al rey:
“Con el permiso de Vuestra Majestad, quiero que a partir de hoy, el llamado Camino del Calvario, sea llamado el Camino de PAPALAGUINDA”.
De ahí el nombre que en la actualidad tiene el paseo, aunque hay otras versiones.

Jesús.-

domingo, 2 de mayo de 2010

LLUEVA...


Llueva trabajo para todos.
Llueva un poco de concordia y un mucho de tolerancia.
Llueva menos ruido y más nueces.
Llueva la bondad a borbotones.
Llueve, amor, llueve.
¡Que no se nos seque la esperanza!.

sábado, 1 de mayo de 2010

ESPLENDOR...PRIMAVERA...POR MADRID...Y POR TU CIUDAD


Floreció el almendro por Villafranca,
los brunos saltarines por León,
por Madrid los pensamientos, los tulipanes
y hasta la Cibeles.
Tan sólo faltas por florecer tú.